César Farías: "Levanto la voz contra la xenofobia"

“Venezolano muerto de hambre, ¡extranjero ladrón!”. Fueron constantes las ofensas de Benjamín Saucedo contra César Farías y su asistente, el fallecido Lino Alonso. La firme respuesta del sucrense no se hizo esperar, pero en Bolivia generó mayor eco ésta que el ataque soez del delegado del club Oriente Petrolero.

La apelación a la suspensión de dos años impuesta por la Federación Boliviana de Fútbol a Farías está en pleno desarrollo. El técnico venezolano de The Strongest se defiende, luego que se le castigara por haber protagonizado el choque con Saucedo en 2016.

“Me encuentro muy optimista con respecto a una solución positiva para esta sanción”, señaló el sucrense, en un comunicado de prensa.

“Esto se vive a diario con los venezolanos, pero la gran mayoría no se puede quejar, porque no tiene papeles, porque pueden perder sus empleos y tantas cosas”, reflexiona Farías en conversación con PANORAMA, luego de emitir el comunicado. “Nosotros estamos acostumbrados a ser muy igualitarios, y esto no sucede en el resto del mundo. Estuve de vacaciones en el exterior recientemente y me saludaron muchos compatriotas, muchachos trabajando en oficios humildes. No te imaginas el maltrato que sufren. Son altamente menospreciados. Sufren actos muy duros, muy rudos. Levanto la voz contra la xenofobia”.

El timonel fue suspendido el pasado jueves por el Tribunal de Justicia Deportiva de Bolivia debido a unos incidentes ocurridos en el partido de liga entre The Strongest y Oriente Petrolero, el 20 de octubre de 2016. Farías se encarga de explicarlo.

“Mi reacción ante el delegado de Oriente Petrolero (Saucedo) fue una respuesta a los insultos que profirió, en principio, contra Lino Alonso –quien fue mi mentor y era mi asistente hasta su fallecimiento en abril pasado- y luego contra mí, menospreciándome con frases xenófobas y otros calificativos peyorativos”.

El sucrense lanzó un manotazo a Saucedo. “Mi respuesta ante la provocación de la que fui objeto, la cual asumí inmediatamente como un error de mi parte, fue una reacción natural de defensa y no un golpe o puñetazo como ha calificado el Tribunal. Aunque lo solicité reiteradamente, el dirigente no fue llevado ante un forense para certificar lesiones, porque no le causé ninguna”.

Farías, seleccionador de Venezuela entre 2008 y 2013 y actual presidente del Zulia FC, asumió las riendas del club atigrado en 2016, sacándolo campeón en diciembre. El elenco paceño enfrenta en octavos de final de la Copa Libertadores al Lanús: empataron a uno en la ida en la capital boliviana.

La sanción afecta únicamente al torneo local, no al continental.

“Durante mi carrera como técnico he dirigido cerca de 150 partidos internacionales y nunca he sido suspendido en estas instancias por motivos de agresión ni a oficiales ni a dirigentes”, destacó el sucrense, de 44 años, que en el exterior condujo a Xolos de Tijuana (México), North East United (India), Cerro Porteño (Paraguay) y The Strongest (Bolivia).

El presidente de The Strongest, César Salinas, apoya firmemente al estratega venezolano. Farías considera que la sanción es un pase de factura al dirigente, que es candidato principal a la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol.

“Salinas también destacó la coincidencia de que la resolución se haya emitido días después de que se hiciera oficial su candidatura a la presidencia de la FBF, al tiempo que el club responsabiliza del fallo al presidente interino, Marco Peredo, y a su tesorero, Clíver Rocha”.

Peredo conduce al balompié altiplánico desde la salida, en el contexto del escándalo de corrupción en la Fifa, de Carlos Chávez.

“Deseo conseguir logros significativos para el fútbol boliviano en el contexto internacional, representando con orgullo a mi país, Venezeula, a quien he dedicado siempre todo mi esfuerzo desde que fui seleccionador nacional y ahora desde distintos ámbitos, para mejorar su fútbol y darle un lugar importante en el mundo”.

“Siempre he defendido con convicción mis ideas”, destaca el oriental en su comunicado, “aportando argumentos bajo criterios profesionales, pero mi firmeza e ímpetu en algunas ocasiones han dado pie para que mis palabras o mis acciones hayan sido desvirtuadas, generando opiniones contrarias producto de la desinformación (…) Nunca he menospreciado rivales ni utilizo calificativos xenófobos como los que he recibido”.