José Ángel Iribar, gloria de la arquería mundial: “El nivel del fútbol aumentó mucho”

José Ángel Iribar ganó la Eurocopa de 1964 con España. 
La entrevista fue publicada en 2007 en el diario PANORAMA. Entonces Iríbar era seleccionador del País Vasco y había visitado Venezuela para un duelo contra la Vinotinto, previo a la Copa América 2007. Ganó Euskadi 4-3. 

Existen personas que, pese a su gran historia, sus méritos y su genio, pasan desapercibidas ante el resto del mundo por su sencillez. El vasco José Ángel Iribar pertenece a este grupo humano.

Cancerbero campeón de la Eurocopa en 1964 con España, jugó con la Roja el mundial de Inglaterra 1966; con el Athletic Club de Bilbao ganó las hoy Copas del Rey (entonces del Generalísimo Francisco Franco) de 1969 y 1973, y fue subcampeón de la Uefa en 1977, ganando, además, el trofeo Zamora al mejor portero de la campaña 1969-70, permitiendo 20 goles en 30 partidos. Fueron 49 partidos jugados con la Furia y la bicoca de 466 en primera división con los vascos, todo un récord.

Ojos chicos y negros, nariz vascongada, cabello peinado al lado y con canas, todavía tiene la altura que hizo que le apodaran “El Txopo” (castellanizado el Chopo). Sus manos denotan cierto nerviosismo, traducido en timidez.

Iribar pasó por San Cristóbal, casi desapercibido, al frente de la selección de Euskadi, la patria de sus amores, donde derrotó a la Vinotinto 4-3, y PANORAMA no perdió la oportunidad de conversar con uno de los mejores guardametas de la historia.

—“Iribar cojonudo, como Iribar no hay ninguno” ¿Recuerda ese cántico?

—Je, je. Era una forma de ánimo de la afición para conmigo. Cojonudo es valiente, algo positivo. Siempre lo he tomado como algo muy positivo, para mí y para el equipo.

—Cómo jugador, ¿cuáles fueron sus recuerdos más dulces?
—Yo entré muy bien en el fútbol. Dulce, primero, mi fichaje por el Athletic (en 1962, donde estuvo hasta 1980), eso no se olvida nunca. El conseguir el sueño de fichar por el club de tus amores no se olvida nunca. Y buen, logró en poco tiempo éxito, pues con la selección fui campeón de Europa, en el 64. Llevaba dos años compitiendo en la élite, y en la posición de portero, donde siempre tienes a alguien con más experiencia delante, pues bueno, a mí me dieron la oportunidad y ganamos la Eurocopa contra Rusia (2-1, en Madrid).

Iribar despuntó con el Athletic de Bilbao. 


—¿Y los momentos tristes?
—Del 77, tengo un recuerdo un poco agridulce, porque fuimos terceros en la Liga, llegamos a la final de Copa, y no la ganamos, y llegamos a la final de la Uefa, y tampoco la ganamos. Lo dulce era llegar con muy buen juego, pero lo agrio fue el no haber conseguido la victoria.

—¿Cómo vivió la Euro del 64, con Lev Yashin en el arco contrario?
—Teniendo en frente a otro ídolo de mi juventud, considerado el mejor portero del mundo en aquellos momentos, con toda su presencia, su carisma, y joder, claro, eso es muy bonito. A mí siempre me ha gustado enfrentarme contra jugadores reconocidos, siempre ha sido un reto.

—¿Qué jugadores destacaban de aquella España campeona?
—Había muy buenos jugadores, pero por ejemplo, Luis Suárez. Fue Bota de oro, era un jugador excelente, y una persona excelente también. También estaban Amancio, Lapetra, Fusté, Pereda, Marcelino…

—¿Por qué cree que España, después de la Euro del 64 y de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, no ha ganado nada más en fútbol?

—Hemos estado a punto de ganar otra Eurocopa (en 1984 cayeron en la final ante Francia). Siempre creo que el potencial de las otras selecciones es enorme, y hoy en día cualquier selección te puede complicar la vida. El nivel del fútbol aumentó mucho.

Antes se vería que la cosa estaba entre tres o cuatro selecciones, pero ahora han surgido muchas que compiten muy bien. Normalmente, a los eventos internacionales, se llega con muchos partidos encima, y el jugador de la Liga española, por ejemplo, llega muy cansado.

—Ya en el área profesional, con el Athletic, ¿cuáles fueron sus mejores momentos?

—No conseguimos ganar la Liga. Ganamos dos Copas, pero he sido segundo en varias ocasionas, fui Zamora. Ese año, en el 70, conseguimos el subcampeonato, y jugamos muy bien. Allí me sentí pletórico, porque me marcó. Estuve muy en forma.

—Usted, a su retirada, tuvo la oportunidad de estar con Yashin y con Ricardo Zamora, dos de los grandes porteros de todos los tiempos…
—Fue un torneo de verano que se organizaba en Bilbao, y tanto Yashin como Zamora tuvieron la deferencia de venir a ese homenaje. No sé en qué mejor marco y qué mejores jugadores de mi puesto pudieron estar allí que ellos.

Iribar en la actualidad es dirigente del Athletic. 


—¿Conversó con el ruso?
—Bueno, todo dentro del problema del lenguaje, pero sí tuvimos contactos con intérpretes. Era una persona muy amable, muy cercana, el líder dentro del grupo de la entonces Unión Soviética. Era un hombre fácil de llegar, de manos gigantescas, era agradable, como un gigante bueno.

—¿Y con el catalán?

—Zamora lo mismo, me tenía mucho cariño. Llegué a batir su récord (de partidos jugados: llegó a los 49, tenía 46 el catalán) en la selección, y entonces ése era un hito importante. Él siempre me animó mucho.

—¿Tiene algún portero favorito en la actualidad?
—Hay muy buenos. Es difícil elegir uno. Hay mucho nivel. Pero siempre me quedo con los nombres europeos, como Buffon, Cech, Casillas. Hay un grupo de porteros con dotes.

—Culminó la Liga española 06-07, con una Real Sociedad descendida y un Athletic de Bilbao salvado por los pelos. ¿Qué análisis hace de ello?
—No estamos pasando por nuestros mejores momentos, eso es evidente. Pero seguimos contando con muy buenos jugadores. Podemos hacer una selección vasca muy importante, tenemos un equipo muy competitivo, pero podemos incluso hacer otros, que por lesiones no ha podido venir.

—¿Pero cuál es la razón?
—Fundamentalmente la causa está en el potencial de los equipos rivales. Los que conoce todo el mundo no sólo (Real Madrid, Barcelona…), sino toda la Liga. Las plantillas se han reforzado muchísimo y compiten mejor, lo que se hace más difícil para todos el estar en posiciones privilegiadas.

—¿Cree qué debe mantenerse la romántica filosofía del Athletic de fichar sólo vascos?
—Nosotros, creo que si seguimos trabajando la cantera como lo hacemos, y cuando recuperemos a jugadores importantes que están lesionados, podemos hacer un muy buen papel. Además, ahí hay un tema muy importante, que es el arraigo de la afición por la filosofía, tanto por la propia junta directiva como la afición está muy comprometida con esa filosofía. Todos los aspirantes a la presidencia del Athletic hablaron en ese sentido.

—¿Cree que, en un momento dado, la selección de Euskadi sea aceptada por la Fifa como las de Irlanda del Norte, Escocia o Gales?

—Ése es un objetivo que tiene la federación vasca, y que cada vez tiene más cuerpo. Nosotros solemos llenar los campos en navidades, y ya eso es un pulso. Es un objetivo que sabemos que es difícil, que hoy en día no se puede, pero nosotros pensamos que estamos haciendo un camino.

—¿Qué piensa del fútbol en Venezuela?
—Creo que han acogido un buen reto, que es organizar la Copa América, y eso suele dar un buen rendimiento, para que el fútbol tenga mayor repercusión y queda más trabado en la juventud.

Eso, a la vez, trae consigo que se responsabilice más en hacer las cosas bien, tanto en la selección nacional como en lo organizativo. Veo que eso está claro en Venezuela.

—¿Estuvo aquí anteriormente?

—Jugué en el 65 un mundialito en Caracas, de tres equipos: Athletic, Académica de Portugal y Huracán de Argentina. Ganamos nosotros. Pero antes, la gente no sabía tanto de fútbol en Venezuela como ahora.

Mítico
José Ángel Iribar Kortarajena nació en Zarautz, Gipuzkoa, el 1 de marzo de 1943. Con la selección española jugó en 49 ocasiones permitiendo, apenas, 42 goles. Es el cuarto portero de España con más partidos jugados, después de Andoni Zubizarreta (126), Iker Casillas (69) y Luis Arkonada (68). El primero y el último son vascos, al igual que Iribar, siendo apenas una muestra de la gran cantera de guardametas que es Euskadi, el País Vasco.