Henry Palomino: "Nos tutearemos con grandes de Suramérica"

Henry Palomino. Foto de Arturo Bravo. 
Guerrero como pocos, Henry Palomino vivió en el 2016 su mejor año como profesional. El marabino se convirtió en pieza esencial –y multifuncional- del Zulia FC en la obtención de la Copa Venezuela y el torneo Clausura, además del pase a la Copa Libertadores 2016.

El volante, que también actuó como lateral por las dos bandas en los momentos de mayor apremio para el negriazul, disputó 38 partidos en el año, con diez amarillas y sin gol. Un peleador de principio a fin.

Palomino busca afrontar su primera Libertadores: como medio de contención o en cualquier puesto que se le asigne, luchará por cumplir de la mejor manera. Los regionales jugarán en el grupo siete del torneo con Chapecoense de Brasil, Nacional de Uruguay y Lanús de Argentina.

Especial énfasis le coloca al debut contra los brasileños, víctimas del accidente de aviación previo a la final de la Copa Suramericana contra el Atlético Nacional de Medellín.

—Primer partido, debut especial ante el Chapecoense. Zulia estará en los ojos del mundo…

—Fuimos bendecidos por Dios por participar en la Libertadores. Es una bendición de Dios dar el primer paso en el torneo en casa y ante un equipo como el Chapecoense, que con todo lo que sucedió es un ejemplo de superación. El campeonato que ganamos en San Cristóbal se lo dedicamos a las víctimas de esa institución: hoy Dios nos da la oportunidad de jugar contra ellos en agradecimiento.

—¿Qué visión tiene de los otros rivales de la zona?


—Son equipos de mayor magnitud, como Nacional, como Lanús, son equipos grandes de Uruguay y Argentina. Eso es satisfactorio, nos tutearemos con equipos grandes de Suramérica. El compromiso es muy grande.

—¿Cómo debe armarse el petrolero para su primer torneo continental?

—Hay que pensar en nosotros. El calor marabino, de la afición, dará buena vibra al estadio. Nosotros debemos prepararnos, esto es un compromiso mayor. Tenemos que prepararnos con mucha mejor mentalidad. Tiene que ser una preparación diferente.

—¿Hay confianza en que el “Pachencho” pueda ser la sede zuliana, pese a los problemas que hoy sufre?

—Uno como fanático, no hablo como jugador, sino como persona, tiene la preocupación de que el torneo no pueda jugarse en la ciudad. Es un torneo de élite. Deseo que se concrete el jugar en Maracaibo. Tengo fe, pero pido al ente gubernamental a cargo del estadio que se aboque de lleno al estadio, que nos regale esa alegría. Nosotros como jugadores dejaremos todo en el campo para que la gente disfrute.

—¿Cuál fue la clave para el gran año negriazul?

—Todo fue por el compañerismo, la fe que tuvimos en Dios. En la primera reunión que hicimos en la pretemporada hablamos sobre eso, sentimos que nos faltó algo en el Apertura, que teníamos para pelear arriba. Todos guardamos esa espinita para llevarla al Clausura. Teníamos el talento, la humildad, la unión para alcanzar cosas. Todos concordamos en que solo nos faltaba la fe en Dios, que podíamos lograr cosas importantes. El talento lo había: goleador, portero, todo lo teníamos, pero nos faltaba la bendición de Dios.

—¿Qué balance hace de su actuación individual? Solo le faltó portear y jugar como delantero…

—Es el mejor año de mi carrera, algo que nunca olvidaré. Cumplí todos mis objetivos, le di la mayor alegría a mi familia, a mis padres, a mis hijos. Con 33 años demostré que todavía tengo para luchar. Me necesitaron de lateral derecho, de lateral izquierdo, que nunca había estado en ese puesto. Pude aportar mi granito de arena. La experiencia de tantos años me ha dado esa tranquilidad para adaptarme a la posición en la que me necesiten. Es un tope en mi carrera. Quiero volver a trabajar con responsabilidad y fuerza, guiar a la institución y seguir peleando por cupos internacionales.