El "Pachencho" no podrá despedir a Arango

Juan Arango en su último partido en el "Pachencho" Romero, en noviembre de 2007 contra Argentina por eliminatorias. Foto de Luis Bravo
Con Zulianos y la Vinotinto, Juan Arango tuvo grandes momentos en el “Pachencho” Romero. Goles de leyenda, actuaciones memorables. Pero el “Coloso de Grano de Oro” no podrá rendirle un último tributo.

El mal estado de la infraestructura juega en contra. Así lo reconoció el excapitán en Puerto Ordaz, antes de una rueda de prensa realizada con motivo de la presentación de su documental, Arangol.

“El ‘Pachencho’ no está bien, el juego se tendría que realizar en algún estadio del centro del país o en el de Cabudare”, expresó el volante, retirado del combinado nacional en septiembre de 2015.

Para el 2017 espera su partido homenaje, y lo prefiere contra Colombia, el país de origen de sus padres y una de sus “víctimas favoritas”, recordando el golazo que le marcó en 2003 para el triunfo criollo 1-0 en Barranquilla.

El último duelo oficial de Arango en Maracaibo con la Vinotinto ocurrió el 16 de octubre de 2007 ante Argentina, premundial de Brasil 2010. La albiceleste ganó 2-0 y el maracayero jugó los 90 minutos.

Ya en la rueda de prensa, el crack –vigente aún en el ámbito de clubes, campeón con el Cosmos en Estados Unidos- manifestó que si la Vinotinto lo necesita para un partido en el premundial de Rusia, irá con gusto.

Pero solo por un partido. “Cuando tomo una decisión, no vuelvo atrás”, indicó Arango, cuando se le preguntó sobre si se enfundaría de nuevo la camiseta nacional de forma continua. “Seguro si vuelvo y todo sale mal, cargarán en contra de Juan Arango. Por eso no quiero volver”.

E insistió: “Si hubiese hecho caso a la prensa o a los fanáticos cuando estaba mal, hoy no fuese lo que soy”.

“Si me piden retirarme en casa por las eliminatorias, puedo hacerlo, pero esa decisión la deben tomar tanto Rafa (el seleccionador venezolano Rafael Dudamel) como la FVF”, recalcó. Venezuela es última en las eliminatorias a Rusia, con cinco puntos.

Eso sí, no pierde el toque ni la fortaleza física, el aguante los 90 minutos. Entre risas, lanzó: “Tengo 36 años, pero con cuerpo de 20”.

Arango siente que su legado, más allá de los goles o de las grandes jugadas, es otro: su labor en los clubes del exterior. “Hoy al futbolista venezolano lo respetan bastante, mucho más que antes. Esa era una de las metas que yo quería alcanzar”, señaló el zurdo. “Cuando yo salí de Venezuela había muy pocos venezolanos en el extranjero. Hoy hay más de 40, 50, no lo sé. Siento que ayudé a eso”.

¿Dónde está su futuro? “No me veo como entrenador, quizás como representante, agente de jugadores o ayudar en algún cuerpo técnico”.