El Sol que brilló sobre la adversidad

Sol Rojas (MinDeporte)
Sol corrió y ganó, en la pista y en la vida. Las sombras están allí, pero ella ha servido para iluminar con su ejemplo de superación. Derrotó a sus oponentes, pero también al abandono, a la tristeza y a la soledad.

La medalla de plata sirvió para que la zuliana Sol Rojas se mostrara ante el mundo en los Juegos Paralímpicos Río 2016. Ya en el estadio “Pachencho” Romero y en la Villa Deportiva del Zulia conocían su velocidad. Más allá de eso, de su actitud ante la vida: siempre sonriente, ocurrente, echando broma.

“Mi mamá me dejó desde chiquita con la mamá de mi papá. A mi papá lo mataron cuando yo tenía siete añitos. Mi abuela María me ha llevado hasta donde estoy. Me gusta tener amistades, compartir con mi familia, amigos, con mi entrenador”, contó a PANORAMA, desde Río de Janeiro, un día después de la competición que la consagró.

El deporte le dio un nuevo sentido a la vida de la atleta, que es entrenada por el cubano Isidro Barthelemy. “Es de San Francisco. Cuando uno pasa el Puente sobre el Lago, a mano izquierda, por allí vive ella”, describió el formador, nacido en Guantánamo. “La señora María ha sido todo para ella, toda su vida la dedicó a ella. Cuando nosotros fuimos a buscarla para que entrenara, el presidente de la asociación en ese momento, Fernando Ferrer, y yo, luchamos para que la dejara salir. Nos decía la abuela que siempre la había tenido, la mimaba, pero al fin le dio el permiso”. 

Sol Rojas y su guía, Edicson Medina (MinDeporte)


“Ella tiene dos años y dos meses de entrenamiento”, recuerda el antillano. “Cuando la buscamos estaba en cero, no hacía deporte ni nada”. “Como persona es excelente, muy noble, no tiene maldad. Ha ganado en madurez gracias al entrenamiento y los trabajos. Es un ejemplo para la sociedad, para la juventud. Ella, con mucho deseo de trabajar y seguir adelante, demuestra que no existen barreras”.

Desde entonces, la disciplina y la constancia la llevaron a lugares que nunca pensó pisar. Luego de meses de preparación en el “Pachencho” Romero y el Paseo del Lago en Maracaibo y algunas jornadas en Quito, Ecuador, aterrizó en Río.

“Mi relación con el profesor y el guía es muy completa, ellos me corrigen y yo he aprendido para llegar a esta meta”, rememoró Sol. “He hecho trabajos fuertes, pesas y kilómetros, trabajando mucho. Eso me ayudó a conseguir buenos resultados para el país. Llegaba desmayada del tramo, pero todo valió la pena”.

El desafío estaba planteado. El tricolor patrio llegó a sus manos. “Yo le dije al presidente (Nicolás Maduro Moros) que él me entregó la bandera y yo le devolvería una medalla. Así pasó”, lanzó la atleta. La abanderada cumplió.

Participó inicialmente en los 200 metros T11 (ceguera total), alcanzando las semifinales y, con ellas, un diploma.

Hasta que llegó su momento cumbre, los 400 metros planos. La favorita era la brasileña Terezinha Guilhermina, apoyada por el público y los medios del país amazónico. Para Sol, que ya había vencido unas cuantas barreras en su vida, la del 16 de septiembre solo fue una más que derribó con esfuerzo.

Acompañada por el guía Edicson Medina, logró un tiempo de 57 segundos con 64 centésimas. El primer lugar lo conquistó la china Cuiqing Lin (56:71), Terezinha fue tercera, con 57.97.

Recalcó la zuliana: “Me sentí muy bien, porque a pesar que me tocó en el carril de atrás seguí para buscar a la china y estuve ahí, con ella y con Terezinha, que era la favorita”.

“Fue una carrera muy emocionante, dura. Pudimos tener un mejor resultado, pero para pasar a la final fue muy duro. Nadie nos conocía, nadie sabía de Sol, nadie se imaginaba que podíamos estar entre las medallas, pero teníamos confianza”, apuntó el entrenador Barthelemy.

Expresiva, ahora Sol espera por el calor de sus paisanos.

“Agradezco al pueblo del Zulia, que nos apoyó”, manifestó. “Así como recibieron a los convencionales, queremos que también el gobernador Francisco Arias Cárdenas nos reciba en el aeropuerto. Estoy muy contenta, vamos a salir adelante. Envío mis saludos a la familia y a los compañeros del Zulia”.

SOL ROJAS
Nació en San Francisco,  estado Zulia, el 24 de febrero de 1992. Su entrenador es el cubano Isidro Barthelemy. Perdió la vista desde los tres años de edad. Abanderada por Venezuela para los Juegos Paralímpicos de Río 2016, en la magna cita deportiva  conquistó una medalla de plata en 400 metros T11 (ceguera total) y un diploma en los 200 metros T11. Ahora busca seguir luchando por la inclusión para las personas con discapacidad en el país.