Lourdes Moreno: "Pensé en dejar el fútbol"

La selección sub 20 de Venezuela confía su capitanía a Lourdes Moreno. “La Kika” –por su rostro cachetón que recuerda al popular personaje del Chavo- liderará al combinado nacional en el Mundial de Papúa-Nueva Guinea 2016.

Nacida en Barinas el 25 de enero de 1997, la mediocampista anotó tres goles en el Suramericano de Brasil, en el que la sub 20 terminó en el segundo lugar. Fue pieza clave en el título de la sub 17 en 2013, que las llevó a participar en la Copa del Mundo de Costa Rica 2014.

La dueña de la camiseta 10 conversó con PANORAMA sobre su vida y su carrera. La influencia de su madre Nury, fallecida meses antes del Suramericano y a la que le dedica todos sus triunfos, es fundamental en su desarrollo.

—¿Cómo vio el aporte de los jugadores de la selección mayor a las de la sub 20?

—Ellos nos buscaron a nosotras después de lo hecho por Christian Santos, que fue el de la iniciativa. Se comunicaron conmigo Tomás Rincón y su agente. Estoy agradecido por lo que están haciendo todos. Aprovecharemos esa oportunidad que nos están dando

—¿Cuál fue la clave para la clasificación al Mundial sub 20?

—Estuvimos trabajando mucho tiempo con Kenneth (Zseremeta, técnico de la sub 17), quedó un grupo interesante de ese Mundial de Costa Rica 2014. Lo que faltaba era completar las líneas, trabajar, crear un nuevo grupo. La preparación no fue nada fácil, estuvimos trabajando, tuvimos fallas que nos sirvieron de mucho. La clave fue la unión, la responsabilidad. Nos costó obtener la clasificación, pero gracias a Dios la obtuvimos.

—¿Qué diferencia encuentra entre el torneo sub 17 y el sub 20?

—En lo físico, cómo se juega a mayor toque. Saben jugar más, nos costó más. El primer partido lo perdimos porque nos pitaron un penal en el último minuto y en el partido de la clasificación empatamos a cero. Ahorita pensamos en el Mundial, esperamos tener una buena preparación para hacer un buen papel.

—¿Y en cuanto a los estrategas José Catoya (timonel sub 20) y Kenneth Zseremeta (sub 17)?

—No es mucha la diferencia, los dos hacen un excelente trabajo. Ya la gente no puede decir que fue suerte la primera clasificación, cuando quedamos campeonas del Suramericano y cuartas del mundo. Viendo el pase de las dos al Mundial saben que no es una sorpresa, hay que agarrarlo de costumbre.

—¿Qué representa para usted la capitanía vinotinto?


—Me están dando de nuevo la oportunidad de ser la capitana. Es mi rol, lo agradezco. Me meto de lleno en los entrenos, hablando con mis compañeras, tengo su respeto y el del cuerpo técnico. Estoy muy agradecida. Pienso ya en el Mundial, las ganas que tenemos son las de llegar hasta el final. No hay mayor alegría que vestir los colores de tu país, que te apoyen, que sientas ese apoyo. Es una alegría muy grande. Me siento contenta por lo que venimos haciendo. El amor que le tengo a la Vinotinto es increíble. Sobre la banda de capitana, no me siento más que mis compañeras, no soy algo más por tener eso.

—Contaba Catoya que usted tuvo como motivación principal en el Suramericano la memoria de su mamá. ¿Cuánto influyó ella en su carrera?

—(Su muerte) fue el golpe más fuerte que me llevé en mi vida. No lo he superado, a veces no lo creo. Por momentos pensé en dejar al fútbol, en dejarlo todo, no quería seguir. Ella siempre me apoyó. Hablé con mi papá y mis hermanos y me insistieron en que siguiera jugando. Le hice la promesa de clasificar al Mundial y la cumplí. Jugué mi torneo para ella, con todas las ganas. Ahora voy por el Mundial. A veces entreno y me afecta, porque me acuerdo de ella, pero la siento apoyándome, motivándome. Cuando terminaba un módulo, un partido, me abrazaba, era mi alegría. Una de las cosas más difíciles de la clasificación era llegar y no tenerla esperándome. Dios sabe por qué hace las cosas. Mi mayor apoyo ahorita es mi familia, está conmigo. Es una triste noticia en casa.

—¿Qué consejos le quedan de ella?

—Siempre me decía ‘Mami, luche por lo que quiere, sea una buena persona, llévatela bien con todo el mundo, no tengas problemas con nadie, no caigas en eso. Sé humilde’. Eran muchas cosas. Es triste no tenerla conmigo.

—En 2016, primero la sub 20 y luego la sub 17 clasificaron a los mundiales, todo un boom en la fanaticada del fútbol nacional...

—Muy contenta con el apoyo que nos están dando, ver cómo en el último partido de la sub 17 la gente llenó el estadio de Cabudare fue emocionante. Sígannos apoyando. Para nosotras ya vienen dos mundiales, vean los partidos y apóyennos.

—¿Qué visión tiene de la zuliana Michelle Romero?

—Es una de mis mejores amigas desde que llegué a la selección. Es una excelente persona con su carisma y sus locuras, siempre está riendo, siempre. He compartido cosas inolvidables con ella. Es una persona de admirar.