Un grave retroceso

Para 1995, la selección venezolana -combativa y pundonorosa a ratos, pero limitada en su desarrollo y con graves deficiencias de convicción- se mantenía en el sótano de Suramérica. El balompié nacional representaba, salvo episodios de gestas individuales, los puntos regalados para el rival de turno.

Aunque la mejoría en individualidades y trato grupal es notoria, derrotas como la del jueves en el arranque de las eliminatorias a Rusia 2018, 1-0 ante Paraguay en el estadio Cachamay, se convierten en un “deja-vú”. Volver al pasado. Sufrir el pasado.

Noel Sanvicente, seleccionador nacional, fue contundente, al término del compromiso: “Creo que seguimos cometiendo los goles de hace 20 años, perdimos de una manera dura. El equipo mostró carácter, actitud, pero no fue suficiente. Si queremos llegar lejos no podemos perder”.

La escuadra nacional cayó al minuto 84 del combate contra los paraguayos con un gol de fútbol infantil: Oswaldo Vizcarrondo intentó darle, con el pecho, la pelota al arquero Alain Baroja. El central no vio que el guardameta se había movido a otra dirección y Derlis González aprovechó para guardar el balón en el fondo de la red.

Con poco, el equipo de Ramón Ángel Díaz se hizo con los tres puntos. En dos segundos de la primera jornada, Vizcarrondo y Baroja comprometieron todo el camino al Mundial de Rusia. Perder en casa contra un rival directo y que equipos como Colombia, Uruguay, Chile y Ecuador triunfaran perjudican el plan desde la jornada uno.

Amén del fallo defensivo -en honor a la verdad, injusto para lo que fue el gran trabajo de la zaga-, a Venezuela le costó generar juego, un mal al que Sanvicente no le ha podido conseguir solución. Salomón Rondón desabastecido, Jeffren Suárez aún adaptándose, Juan Falcón sin reacción, César “Maestrico” González muy lejos de ser motor ofensivo...

“Un partido bastante trabado para los dos. Ellos, muy inteligentemente, cometieron muchas faltas cuando avanzábamos, y nosotros no supimos aprovecharlo. Hubo muy pocos disparos al arco, nos faltó estar más cerca en las jugadas. Fuimos más que ellos, pero la suerte no nos acompañó”, consideró el guayanés, en la rueda de prensa.

“Mejoramos mucho en defensa, sobre todo ante un equipo como Paraguay, contrarrestamos sus ataques”, recalcó Sanvicente. “Debemos ser un poco más contundentes en la parte de arriba, a este nivel se deben aprovechar las oportunidades. Parece que siempre falta medio para completar el real”.

El martes, Brasil -que cayó 2-0 ante Chile en Santiago- quiere lavarse la cara ante su público y contra la Vinotinto. ¿Podrá evitar Venezuela el despertar del gigante en horas bajas?