Blatter y Platini se mantienen en sus trincheras

Ni Joseph Blatter ni Michel Platini dejarán sus trincheras: ambos actúan a la defensiva en el episodio más reciente del “Fifagate”, el escándalo de corrupción en la Fifa.

La Fiscalía suiza acusó al presidente renunciante del organismo mundial de sobornar al exjugador, con un pago entregado en 2011, pero correspondiente a trabajos realizados entre 1999 y 2000. Los dos argumentan la legalidad de la entrega de 2 millones de francos suizos.

Mientras que Blatter se comunicó a través de sus abogados, indicando que cooperaría con las autoridades y repitiendo que no había hecho nada inapropiado o ilegal, Platini lo hizo a través de un comunicado dirigido a las autoridades federativas de la Uefa, que él preside.

“Soy consciente que estos acontecimientos son susceptibles de perjudicar mi imagen y mi reputación (…) por estas razones, deseo utilizar toda mi energía para hacer que todos estos problemas y malentendidos puedan ser aclarados”, manifestó Platini.

Los abogados de Blatter apuntaron que “Platini tenía una relación laboral con la Fifa, sirviendo como consejero del presidente desde 1998. Explicó al fiscal que los pagos eran una retribución justificada y fueron contabilizados de manera apropiada”.

El ministerio público suizo también acusó a Blatter de “gestión desleal” y “abuso de confianza”, firmando unos contratos desventajosos para la Fifa en favor de la Unión Centroamericana de Fútbol.

La novela de la Fifa
Catorce personas han sido imputadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por corrupción, sobornos y lavado de dinero. Entre los detenidos se encuentra Rafael Esquivel, expresidente de la Federación Venezolana de Fútbol, que será extraditado desde Suiza hacia territorio norteamericano.