Luces y sombras de la Copa América Chile 2015

Presentamos lo mejor y lo peor del torneo ganado por la selección austral. 

Lo mejor

Chile, un justo vencedor
Buscó, luchó, pegó, anotó y ganó. Nadie puede negar que la selección chilena fue justa vencedora en la Copa América 2015: es la que más goles marcó (13), con mayor cantidad de remates (81) y asistencias (9); la que más veces quedó en fuera de juego (14) y la segunda con mayor cantidad de pases realizados (2.318). Contó con líderes como Claudio Bravo y Arturo Vidal, amén de un perro de presa como Gary Medel, un creador como Jorge Valdivia y un rematador como Eduardo Vargas.




La resurrección de Perú
El juego peruano enamoró. Nada mejor que volver a las raíces, el toque, la belleza del fútbol ofensivo. La selección inca recordó mucho a la de los 70, que contó con Teófilo Cubillas como líder. Esta vez no tuvo un líder nato en el campo, pero pesó la idea del técnico argentino Ricardo Gareca, la experiencia de Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Jefferson Farfán, el desparpajo de Christian Cueva y la potencia física de Luis Advíncula. Los de la banda cruzada ahora lucharán por volver al Mundial, por primera vez desde 1982.



Las nuevas figuras de Suramérica
Derlis González en Paraguay, Luis Advíncula y Christian Cueva en Perú, Alejandro Chumacero en Bolivia, José María Giménez en Uruguay, Willian en Brasil, Jeison Murillo en Colombia… son apenas algunas de las figuras jóvenes que tuvieron muy buenas presentaciones en la Copa América Chile 2015. En el caso venezolano, destaca el retorno de Ronald Vargas, luego de años de lesiones que lo alejaron de la selección. El talento en el continente sigue naciendo.




Timoneles hechos en Argentina
En la segunda ronda del torneo dirigieron cinco de seis timoneles nacidos en Argentina: solo Gustavo Quinteros (Ecuador) se quedó en la primera fase. Jorge Sampaoli (Chile) le ganó, en la final, la partida a su compatriota Gerardo “Tata” Martino (Argentina). En el compromiso por el tercer y cuarto puesto quedaron Ricardo Gareca (Perú) y Ramón Ángel Díaz (Paraguay); hasta los cuartos de final llegó la Colombia de José Néstor Pekerman.



Lo malo

Un arbitraje siempre criticado

Expulsiones excesivas y jugadas no cobradas, nunca se mantuvo un nivel regular en el arbitraje copamericano. Para unos, la roja a Amorebieta de Orosco (Venezuela contra Perú) pudo haber sido amarilla, o la segunda amonestación a Cavani tras el dedazo –no visto por el árbitro Ricci- debió tener atenuante. Y así, en cada partido nunca pasó desapercibido el principal. En total se sacaron 126 amarillas y siete tarjetas rojas.




Las controversias
Las dos principales nacieron de acciones chilenas: Arturo Vidal y Gonzalo Jara fueron los protagonistas. El primero aprovechó un día de descanso otorgado por el cuerpo técnico para irse a jugar en un casino, tomar alcohol y chocar su Ferrari, dejando el saldo de dos personas levemente heridas. Luego pediría perdón. El segundo provocó hasta lo insano al uruguayo Cavani en cuartos de final, recordándole la tragedia de su padre –mató a un motorizado en un accidente de tránsito- y metiéndole un dedo en el recto, lo que ocasionó la reacción del delantero y su expulsíón.



La nueva decepción argentina
Mundial 2014 y Copa América 2015 lanzados al río de La Plata. Argentina, con Lionel Messi en el campo, no pudo romper con los 22 años sin títulos, pese a llegar a las dos finales. Ante Chile, la mala resolución de Gonzalo Higuaín al término de los 90 minutos y en el cobro del lanzamiento para los penales dejó sin copa a la albcieleste. Messi no pudo colocarse el traje de Superman –solo despuntó ante Colombia y Paraguay en segunda ronda- y los gauchos vivieron una nueva tristeza.



Brasil, sin brillo ni gloria
El pentacampeón del mundo avanzó a los cuartos de final luego de jugar a la defensiva ante Venezuela. Sí señor. Brasil, otrora cuna de genios como Pelé, Garrincha, Zico, Romario, Ronaldo o Ronaldinho, sufrió en sus tres compromisos de primera fase, pasando a segunda ronda tras ganar 2-1 a la Vinotinto. Neymar solo duró dos partidos –fue expulsado al final del duelo contra Colombia y suspendido cuatro encuentros por decisión de Conmebol- y el aburrido equipo de Dunga terminó fuera de la copa ante Paraguay en penales.