Venezuela molió café: la Vinotinto venció 1-0 a Colombia

La tarde languidecía en Rancagua cuando apareció Salomón Rondón. En la quietud, los cafetales sintieron miedo, temblaron, presentían lo que sucedería. Un cabezazo, el balón picó y entró: Venezuela molió café este domingo, derrotando 1-0 a Colombia en el primer duelo del grupo C de la Copa América Chile 2015.

Al final no hubo ni penas de amores ni las tristezas que narró, en su célebre Moliendo Café, el gran Hugo Blanco, fallecido este domingo. La alegría la puso el zambo Rondón, el primer comienzo con triunfo para los criollos en su historia copamericana, la primera victoria ante Colombia en el torneo.

En el estadio El Teniente, de Rancagua, el primer tiempo mostró a una Vinotinto sólida, sin fisuras, pero jugando al riesgo de la severidad del árbitro Andrés Cunha (Uruguay). Luis Manuel Seijas y Fernando Amorebieta terminaron amonestados, el primero por discutir y el segundo por una jugada brusca.

Un duelo donde el físico estuvo por encima de lo futbolístico, que comenzó a reinar ya para la segunda mitad.

Supo resistir el elenco nacional, pero también metió en aprietos a los cafeteros: David Ospina, el guardameta del Arsenal inglés, salvó en par de oportunidades a los suyos, sacando un remate a bocajarro de Ronald Vargas (tras habilitación de Salomón Rondón) y una tijera de Alejandro “Lobo” Guerra.

Colombia no obligó a intervenir con problemas a Alain Baroja, arquero titular de los criollos, en detrimento de Dani Hernández.

El gol de Venezuela llegó por intermedio de Rondón, al 60. El caraqueño aprovechó una habilitación de Guerra tras una jugada iniciada con un saque lateral de Roberto Rosales, al que le siguió control y centro del eterno Juan Arango: el artillero cabeceó, picado, lejos para Ospina.

Los dos dedos índices al cielo, apuntando a su abuela, le daban expectativas a los nacionales: el triunfo era posible.

El seleccionador Noel Sanvicente aplicó su ajedrez: tras salir con un 4-2-3-1 en el inicio, terminó cerrando con un 5-4-1, con la impenetrable zaga de gigantes conformada por Oswaldo Vizcarrondo, Andrés Túñez y Fernando Amorebieta, apoyado por los laterales Roberto Rosales y Gabriel Cichero. Se sufrió, sí, sobre todo con dos remates de James Rodríguez y Edwin Cardona, pero allí estaba Baroja para calmar los ánimos.

Cinco minutos de reposición y la victoria se cantó bañada en el mar Caribe.

La Vinotinto afrontará su segundo compromiso de la fase de grupos el jueves, cuando choque ante Perú en Valparaíso; Colombia jugará ante Brasil en Santiago, el miércoles.

Al final, en el letargo de la noche, la alegría fue venezolana.