El hundimiento: Blatter renunció a la Fifa

Tras diecisiete años de su llegada al poder y cinco días después de su quinta elección ganada, Joseph Blatter renunció a la presidencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociado. Las investigaciones anticorrupción del Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI, que está tras sus pasos, obligaron a su adiós.

“La Fifa necesita una reestucturación profunda. Si bien tengo el mandato de sus miembros, no creo tener el mandato de todo el mundo futbolístico: los fanáticos, los jugadores, los clubes, la gente que vive, respira y ama el fútbol tanto como nosotros en la Fifa. Por eso, he decidido entregar mi mandato en un Congreso electivo extraordinario”, señaló el suizo, de 79 años.

El pasado miércoles, el arresto de ocho jerarcas de la Fifa, incluyendo el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel, como parte de una investigación anticorrupción del Departamento de Justicia de Estados Unidos, generó el hundimiento. A pesar de las críticas, Blatter se lanzó y ganó su quinto mandato por 133 votos contra 73 del príncipe jordano Ali Bin Hussein (tres abstenciones).

La cadena ABC News, de Estados Unidos, informó ayer que el FBI realiza pesquisas sobre Blatter por su relación con la trama de sobornos para otorgar las sedes de torneos.

Un genio del regate ante las barridas, en primera instancia el nacido en Visp en 1936 esquivó a los defensores. Pero la presión constante terminó con su renuncia, declarando su inocencia frente a los hechos de sus subordinados.

“El Comité Ejecutivo incluye a representantes de confederaciones sobre los que no tenemos control, pero por cuyas acciones se considera responsable a la Fifa”, recalcó el suizo, vinculado a la organización desde hace 40 años, y sucesor del brasileño Joao Havelange a partir de 1998.

Blatter considera que “se debe reducir el tamaño del Comité Ejecutivo y sus miembros deben ser elegidos a través del Congreso de la Fifa. Las verificaciones de integridad de todos los miembros del Comité Ejecutivo se deben organizar centralmente a través de la Fifa y no a través de las confederaciones”.

Entre los personajes detenidos en la redada previa al 65° Congreso de la Fifa, además de Esquivel (presidente de la FVF y vicepresidente de Conmebol) están el uruguayo Eugenio Figueredo (expresidente de la Conmebol), el caimanés Jeffrey Webb (vicepresidente de Fifa), el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el brasileño José María Marín (expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol) y el caimanés Costas Takkas. El trinitense Jack Warner fue detenido en su país, así como el paraguayo Nicolás Leoz, expresidente de la Conmebol. Todos podrían ser extraditados a Estados Unidos.

El mundo del fútbol vio con buenos ojos la renuncia de Blatter. El francés Michel Platini, mandatario de la Uefa y que develó que se la había pedido antes de las elecciones, apuntó que “es una decisión difícil, valiente, pero es la decisión correcta”. Para el alemán Franz Beckenbauer, “nunca hubiera recuperado la tranquilidad, independientemente de que él tuviera parte de culpa en los escándalos o no”.

Romario, siempre lanzando artillería pesada, remató desde Brasil: “¡Es la mejor noticia de los últimos tiempos! Todos los gestores corruptos de las confederaciones en el mundo sentirán su caída como un tsunami”.

Las próximas elecciones, que serán supervisadas por el director del Comité de Auditoría y Cumplimientos, Domenico Scala, se realizarían entre diciembre de 2015 y marzo de 2016. Las candidaturas se pueden postular hasta cuatro meses antes: los nombres comienzan a escucharse, pero los que tienen mayor fuerza son los de Platini, el príncipe Hussein y el portugués Luis Figo.

La realización de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, aunque se mantiene inicialmente, busca ser torpedeada por Inglaterra y Estados Unidos. Ayer recibió otro misilazo: investigaciones federales de los norteamericanos apuntan a que Jerome Valcke, secretario general de Fifa, ayudó a autorizar pagos de 10 millones de dólares en sobornos para las votaciones por los torneos.

Al final, Blatter no era tan inmune como se creía. Y quizá, como lo anunciaba dos días antes de las elecciones, “vienen momentos más difíciles”.