Juan Fuenmayor, a diez años de su debut con la Vinotinto

Foto: Luis Bravo / PANORAMA
A 10 años del debut de Juan Fuenmayor en la Vinotinto, recordamos la primera entrevista que concedió, como jugador de la selección, a PANORAMA. El periodista Alex Carmona conversó con el zaguero marabino. 

Juan Fuenmayor: "Veía los juegos como fanático"

Todas las cosas buenas y malas siempre tienen un propósito en la vida del zuliano Juan Fuenmayor.

Después de hacer sonar su nombre como uno de los mejores jugadores de fútbol de salón en el estado, su carrera fue dando un giro poco a poco hasta colocarse como el único jugador formado en Maracaibo que se pone la camiseta vinotinto.

Fuenmayor se supo tragar las verdes en algunas etapas de su vida. Tuvo la certeza de lograr lo soñado y ahora pelea un puesto en la titular de la selección de su país.

Apenas pasaron cuatro años de aquel jugador al estilo amateur, que veía los partidos por la televisión, para que en un camino no tan largo llegara a ser protagonista del balompié local.

Antes se frustró con no ir al mundial de fútbol de salón. Después aguantó que lo sentaran en varios torneos hasta lograr la titularidad en el Unión Atlético Maracaibo, eslabón que le dio el salto a la vinotinto, la misma que busca un cupo a Alemania 2006 y que ahora necesita hilvanar la racha de cuatro victorias consecutivas como lo hizo en el 2001.

- ¿Dónde estaba usted hace cuatro años cuando la selección hilvanó una racha ante los mismos rivales a enfrentar?
- Antes veía los juegos como un fanático más. Uno de esos, contra Chile, lo vi en un centro comercial con mi hermana y novia, quien ahora es mi esposa.

- ¿Sentía el deseo por estar?
- Claro, lo aspiraba, pero estando en segunda división con el Unión era complicado, a veces ni veía los juegos de primera, ni tampoco leía la prensa. De verdad no sabía que esto iba a crecer así y que después estaría aquí.

- ¿Y ahora?
- Imagínate no paro de ver las noticias y siempre aspirando a más cosas.

- ¿Qué queda del Juan Fuenmayor que jugó fútbol de salón?
- Los buenos recuerdos y las amistades. Eso es una de las cosas que más valor le doy. Fueron casi 13 años de mi vida allí.

- ¿No descarta volver a ser salonista?
- Eso nunca se descarta. En verdad es difícil porque en estos momentos uno no piensa en lo que vendrá después. Ahora vivo este momento y cuando pueda, en unas vacaciones, para compartir seguro jugaré algunas "recochas" con amigos, pero por ahora no.

- ¿Le sirvió técnicamente jugar fútbol de salón, para ahora destacarse en el fútbol?
- Sí. Eso ayuda, porque uno empieza a manejar el espacio con mayor tranquilidad. Cuando uno se lanza a la cancha de fútbol lo hace más relajado. Es la costumbre de jugar en espacios reducidos. Tácticamente eso ayuda a moverse y saber donde se está en la mayoría de las veces.

- ¿Usted se considera un jugador frío al momento de salir desde la zaga y dar un certero pase ante la presión del rival?
- Si me considero de ese tipo, aunque no sé si es una característica o virtud. No sé si es la misma trayectoria que tuve en el fútbol de salón que me hizo así. Son condiciones innatas en uno que ustedes ven, pero las circunstancias las manejo de esa manera.

- Cuando comenzó a probar con Unión Atlético Maracaibo, ¿qué tanto grado de confianza tuvo usted, para saber que podía escalar a la selección nacional?
- Lo hice solo por probar. Venía de una decepción por no viajar al mundial de fútbol de salón con Venezuela a defender el título. Después de 22 días entrenando y que nos dijeran que el presupuesto no se aprobó fue lamentable. Me decepcioné; por ello probé y gracias a Dios las cosas salieron bien.

- De ese grupo de zulianos que empezó sólo queda usted, ¿qué piensa que prevaleció?
- Ganas y el trazarse metas. Es mucha la constancia la que he tenido y el jugador que aspira a siempre ser el mejor, es el que pude lograr esto, fíjate que a la par saqué mi carrera, con todo y que a veces no tenía tiempo.

- ¿Cuáles fueron sus momentos más díficiles?
- Cuando me sentaron en el equipo, los anteriores técnicos José Alí Cañas y Carlos Moreno. Me sentí frustrado y quería irme, no jugar más, ni siquiera me convocaban.

- ¿Qué lo animó a seguir?
- Ruberth Morán y Jesús "Chuy" Vera. Siempre lo digo. Ellos me decían "tranquilo esto es así" y nunca dejaron que bajaran la guardia .

- ¿En quién cree Juan Fuenmayor?
- En Dios, siempre.

- ¿Y en su familia?
- Dios y mi familia puedo decir que son lo máximo, porque en los momentos malos han estado allí, en los buenos celebran, pero también son mi guía.

Una década en Vinotinto
Luis Bravo / PANORAMA

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