Marcelo Bielsa, el nuevo emperador

Caricatura hecha por @jimort99 para @diariopanorama
Le dicen “El Loco”. Pero lejos de sus costumbres curiosas, es un entrenador que piensa utopías futbolísticas y las hace realidad. Hoy, su Olympique de Marsella pelea por la cima de la Ligue 1: Marcelo Bielsa se erige como el nuevo emperador de Francia, el Napoleón del balompié galo.

La idea del fútbol ofensivo, de presión generalizada en todo el campo, vuelve a ondear de la mano del técnico argentino. Es una revolución que lo tiene como figura principal, aunque no quiera: “No hay antecedentes en mi carrera en ese sentido”, manifestó el rosarino en la rueda de prensa de su presentación.

El cuadro marsellés, que terminó sexto la pasada zafra, hoy marcha segundo de la Ligue 1, con 28 puntos.

“El Olympique es la síntesis más acabada y perfecta del estilo de Bielsa”, apunta a PANORAMA Federico Lareo, autor del libro Las Razones del Loco: claves para entender a Marcelo Bielsa. “Con cada equipo que fue dirigiendo él fue perfeccionando su impronta. A mi entender, el primer año del Athletic de Bilbao fue una de las mejores versiones de sus equipos. Uno de los mayores méritos del ‘Loco’ es su capacidad para aprender de los errores; en ese sentido es como el buen vino, cuanto más pasan los años, mejor”.

En este Marsella destacan nombres de peso como los de André-Pierre Gignac, delantero de la selección gala que cuenta con 10 goles en 12 partidos de liga. El experimentado Steve Mandanda triunfa bajo los tres palos, ayudado por el defensor camerunés Nicolas N’Koulou. Una línea de tres defensores, tres volantes de contención (dos de ellos subiendo y bajando como carrileros), tres de ataque y un punta: el 3-3-3-1 que identifica al estilo del argentino.

“De Bielsa se habla mucho”, señala el analista Ignacio Benedetti, un estudioso del “Bielsismo”. “Pasa como con (el técnico catalán Josep) Guardiola: todos creen conocerlo pero nadie –o mejor dicho, muy pocos- han estado cerca del huracán. En tiempos en los que mucho se habla de metodologías como la periodización táctica, el juego de posición, la salida ‘Lavolpiana’ y la presión alta, Marcelo no entra en ese debate de términos; lo suyo es preparar a un grupo de jugadores para que caminen al borde del precipicio, sólo porque superar semejante prueba – no caerse- es un éxito mayor a cualquier trofeo que se entregue en mayo”.

Es un experto en retos difíciles. Basta recordar la resurrección del Athletic de Bilbao, equipo siempre considerado duro pero alejado de los reflectores que cubren a las grandes estrellas. Bielsa los llevó a una final de Copa del Rey y a una de Europa League en el mágico 2012, sucumbiendo ante el Barcelona y el Atlético de Madrid.

¿Cuál es la clave del éxito de Bielsa? “Tiene una intensidad de trabajo en los entrenamientos pocas veces vista”, recalca Lareo. “Una influencia sobre sus jugadores que se construye desde el respeto, desde una forma muy clara y precisa de transmitir sus ideas. Todos marcan, pero todos también defienden. Sobresale el buen trato a la pelota, la vocación ofensiva y una verticalidad en la tenencia del balón que produce un vértigo llamativo, pero sumamente atractivo”.

Su caminar con los brazos en la espalda, los gritos de “carajo” en perfecto español (sin necesidad de traducción para los francoparlantes), su política de no mirar a los periodistas durante las conferencias de prensa, el hablar pausado, medido: las anécdotas siguen poniéndole el punto de sabor extra a su vida, ahora en el paso por el Marsella. Los partidos los sufre sentado en una cava azul, iniciando el último furor de la moda en el puerto del Mediterráneo.

Al final, son meras formas. El genio sigue en lo suyo: la búsqueda eterna de la belleza del fútbol.

“No es casual que rechace a equipos grandes como Inter de Milán o alguna selección repleta de petrodólares”, indica Benedetti. “Lo suyo es el juego, y prefiere ir a dónde aún exista algún resquicio de pasión por el juego para luego contagiar a sus dirigidos con su obsesión por la victoria. Quien crea que Marcelo no se mata por ganar es que no lo conoce, aunque no le pidan que lo haga de cualquier manera. El artista no celebra la venta de su obra sino lo que aprendió en el camino. Por todo esto, Bielsa, en el mundo del fútbol, es un perro verde, un tipo contracultural”.

Bajo su égida, el Marsella ataca y ataca hasta la victoria final. Bielsa en estado puro.