Brasil 0-3 Holanda: desastre hasta el final

Lo que mal comenzó, mal terminó. Luego del hundimiento en semifinales ante Alemania, Brasil no pudo levantar cabeza, y sucumbió ante una práctica Holanda 3-0, ayer, en el partido por el tercer lugar del Mundial de 2014.

El 1-7 ante los germanos no pudo salir de la cabeza de los jugadores brasileños. Ni la presencia de Neymar en la banca (más simbólica que efectiva, pues aún se encuentra lesionado), ni el lleno en las gradas del estadio Mané Garrincha de Brasilia, ni los seis cambios realizados para el partido (incluyendo el regreso de Thiago Silva a la defensa) les dieron nuevos ánimos a los hombres de Luiz Felipe Scolari.

Y Holanda aprovechó las oportunidades que tuvo, además del mal arbitraje del argelino Djamel Haimoudi, que dio penal en una falta fuera del área de Thiago Silva sobre Arjen Robben. Apenas al tercer minuto de partido llegó el gol naranja, cobrado por Robin Van Persie.

No quitó el pie del acelerador el conjunto de Louis Van Gaal, que al 16 metió el 2-0. Tras una clara posición adelantada de los europeos, David Luiz despejó hacia el corazón del área para que Daley Blind metiera el zapatazo.

Aunque Brasil insistió para conseguir el descuento en la segunda mitad, la sólida defensa holandesa, comandada por Ron Vlaar, no cedió espacios.

Algo que sí realizó la endeble zaga amazónica.

Tras una combinación entre Robben y Daryl Janmaat, surgió el centro al 90 para que Georginio Wijnaldum anotara el 3-0, el último clavo en el ataúd brasileño. Una despedida adecuada para el desastre de Mundial que realizaron.