Andrés Ponce, fuerza de la naturaleza


La gran estrella de Venezuela en el Suramericano sub 17 es delantero, nació en La Cañada de Urdaneta y se llama Andrés Ponce. El zuliano se ha convertido en la revelación de la Vinotinto: dos goles suyos en el hexagonal final acercan al equipo patrio al Mundial de Emiratos Árabes Unidos 2013.


“Ponce es un delantero fuerte, que está llevando una carrera brillante”, analizaba el técnico Rafael Dudamel antes del comienzo del torneo, en una conversación con PANORAMA. “A su corta edad se ha ido consolidando en la selección, el que tenga muchos partidos internacionales le permite actuar con gran naturalidad, es una pieza muy importante para nuestro grupo, como lo son todos”.

El delantero, dorsal 9 del equipo venezolano, anotó el gol del triunfo sobre Ecuador (única victoria en la fase de grupos, a la que sucedieron una derrota frente a Argentina y dos empates a cero contra Colombia y Paraguay), repitiendo la dosis ante los guaraníes el domingo, en el comienzo de la segunda fase, y el miércoles ante la vigente campeona, Brasil, en el 1-1.

Un portento físico no exento de velocidad, con un fino olfato goleador, Ponce continúa en constante evolución. Desde que despuntó con el Club El Tablazo para llegar, en 2007, a las categorías juveniles del Unión Atlético Maracaibo.

“Ha venido madurando en los procesos”, explica su técnico en Fundauam, Frank Flores. “Fue goleador del estado Zulia en todos los eventos donde ha estado. Estuvo de refuerzo en 2011 con Trujillanos FC. Estuvo en un torneo internacional en Bolivia, fue goleador y mejor jugador del torneo sub 16 (campeonato nacional Maltín Polar), allí lo pudo chequear Rafael Dudamel, vio su tenacidad al definir, su vena goleadora”.

“Andrés siempre ha sido un goleador, un hombre referente, siempre en el área esperando un balón aéreo o para definir con cualquier perfil”, resalta Flores. “Tiene un equilibrio muy importante. Gana en los uno contra uno con su explosividad”.

Hijo de una familia colombiana residente en el barrio Los Arenales, de San Francisco, tuvo que ayudar a su padre Andrés vendiendo chicha en su niñez. “Siempre pone por delante a su familia”, recuerda Flores. “Prometió a sus padres que jugaría fútbol profesional para aliviar su estatus económico. El papá de Andrés vendía chicha, y él lo acompañaba. Con esa humildad reconocía que no podía ir a algún entrenamiento porque tenía que trabajar para ayudar a su familia”.

Luego de ser observado por equipos como el AC Milan en Italia, terminó recalando en el Deportivo Táchira. En enero, tras semanas de negociación, Ponce vistió de aurinegro. Fundauam resolvió desprenderse de la joya de su corona, que lo tuvo bajo su cobijo desde el año 2006.

Hoy suma cinco partidos en el torneo Clausura 2013 con el Deportivo Táchira. Comparte en la delantera con una antigua figura del Unión Atlético Maracaibo: Giancarlo Maldonado, campeón de la temporada 2004-05.

“Andrés ha sido clave y ha aprovechado sus oportunidades al máximo. No es simplemente el juvenil, sino que aporta mucho al equipo”, señaló el delantero, autor de cuatro goles en la justa 2013. “Ha ido ganando en confianza, esperando siempre que le vaya de la mejor forma”.

 Para Maldonado, Ponce “tiene mucha contundencia, buen físico, lucha cada pelota, se entrega durante todo el partido. Eso es algo importantísimo. Ha ayudado mucho al equipo con el esfuerzo que ha hecho durante los compromisos”.

“Puede ir mejorando en la velocidad y en la coordinación”, considera el técnico Flores. “Es alto y puede mejorar en la coordinación, que a veces se le dificulta un poco. Es tan fuerte como Salomón Rondón, pero por allí le falta ese tino. Está en pleno ascenso, en plena etapa de formación”.