Salomón Rondón: "El racismo no se va a acabar"


La victoria del Rubin Kazan sobre el vigente campeón de la Europa League, el Atlético de Madrid, tuvo un sabor agridulce para Salomón Rondón. Aunque contribuyó al triunfo ruso generando la jugada del primer gol y desgastó a los zagueros “colchoneros”, se convirtió en el objetivo de un grupo de fanáticos racistas en Madrid.


Aullidos y movimientos de monos aparecieron en algunos sectores del estadio Vicente Calderón cada vez que “El Gladiador” venezolano tocaba la pelota. Vivió 85 minutos de rabia, que drenaba en cada jugada dentro del campo. Al final, pudo salir con la satisfacción de la victoria 2-0 sobre los locales, pero con la amargura de ser víctima de la intolerancia racial.

“No me preocupo por eso”, contó a PANORAMA el artillero caraqueño, vía telefónica desde Madrid, tras el partido del jueves. “Sigo pensando que el Atleti tiene una gran afición, es un gran equipo. No pasa nada. No tengo nada en contra de nadie. Yo sigo haciendo mi trabajo, yo, a lo mío. Estoy muy enfocado en lo que hago. No creo que haya que darle más vueltas al asunto. Sí es una falta de respeto como ser humano, como persona, pero no es la primera vez que lo sufro. No me preocupo por eso. No importa”.

Se hicieron constantes para los oídos y la vista de Rondón situaciones como éstas. Desde que llegó, con 19 años, a la segunda división española, procedente del Aragua FC. “Siempre me ha pasado en España, jugando con Las Palmas, y con Málaga. Es una cosa que ocurre habitualmente. Vuelvo y te repito, no me preocupo por eso”.

Reflexiona el delantero de 23 años frente al cáncer del racismo. “Es algo que no tiene remedio. Todo evoluciona, la tecnología, todo. Mucha gente mejora,  pero hay gente irracional que no. Es algo que no se va a erradicar. Siempre estará allí. Pueden hacer campañas, propagandas, películas, todo lo que hagan, pero el racismo no se va a acabar”.

¿Cómo sobrelleva la presión de los racistas? “Me da igual. La gente que está alrededor, que hace gestos o insultos, está fuera del campo. Dentro del campo las cosas son diferentes. Son palabras sordas para mí. No le daré importancia a gente que no se la merece”.

Sobre el partido de ida de los 16avos de final señaló la dureza del rival. “Bastante difícil, sabíamos que el rival es bastante complicado, actual campeón de la Europa League. Sabíamos que no sería fácil. Salimos muy mentalizados, concentrados, y tuvimos un resultado positivo”.

Antes del partido, el objetivo era neutralizar al colombiano Radamel Falcao García, el gran goleador del Atlético.

“Sabíamos que Falcao tenía muchísimas opciones de gol, pero lo bueno fue que no estuvo en su noche. Fue lo esencial. Tuvimos la posibilidad de que los defensas lo taparan bien. Nosotros tuvimos un muy buen orden táctico y logramos ganar”.

El primer gol llegó apenas al minuto seis, tras un disparo suyo que dejó vivo el arquero Asenjo y que aprovechó Karadeniz. “La jugada fue de equipo. Sabíamos las debilidades del Atlético, y elaboramos una jugada colectiva. Yo le pego al arco y ‘Deniz’ estuvo muy atento”.

Durante el partido tuvo un “encuentro amistoso” con el entrenador del Atlético, el argentino Diego Pablo Simeone. “No, nada, pura broma. Todo fue en broma, porque llegué tarde a la pelota y lo empujé a él. Me dijo que me quedara allí y me jaló la camiseta”, describió Rondón, que también tuvo palabras, esta vez de elogio, para Falcao.

“Hablé con Radamel, lo felicité por la gran temporada que tiene, que está haciendo el equipo. Él me felicitó por el resultado, que lo hicimos bien. No hablamos más nada”.

Con el delantero samario volverá a coincidir el 26 de marzo en Puerto Ordaz, para el duelo de eliminatorias contra Colombia. Cuatro días antes chocará, en Buenos Aires, frente a la Argentina de Lionel Messi.

“Contra Colombia hay que ganar, sumar en casa. A Argentina hay que salir con la misma mentalidad de siempre, pero sabemos que son partidos complicados. Hay que tratar de sumar”.

Y no se confía Rondón por haberle ganado a la albiceleste en Puerto La Cruz, el 1-0 del premundial en la etapa de 2011. “Son partidos distintos, complicados, muy físicos. Totalmente diferentes. El hecho de haberles ganado en Venezuela no quiere decir que le ganemos en Buenos Aires. Son partidos distintos y hay que hacer las cosas bien”.