Marcos Mathías, conforme con la actuación de la sub 20


 Marcos Mathías, entrenador de la selección venezolana que terminó eliminada en la fase de grupos del Suramericano sub 20, elogió la labor de sus jugadores, pero atribuyó el adiós a las dificultades para articular a los delanteros que hacen vida en el balompié internacional.


“Una selección que luchó hasta el final. Hicimos una preparación adecuada para venir hasta acá, para poder correr todos los partidos, jugando con un día de por medio, con un calendario complejo de toda la fase previa, sin días de descanso. Hicimos una preparación a conciencia”, destacó el maracayero, en declaraciones que recogió el columnista de PANORAMA, Edgardo Broner, presente en la localidad argentina de San Juan.

Venezuela empató a dos con Uruguay en el último encuentro del Grupo B. La paridad dejó a los criollos fuera del torneo.
“El balance es de entrega, de lucha, con algunos destellos de juego, lo que mermó un poco la condición. Cuando empezaron a aparecer las cosas positivas, y nos daba la sensación de que habíamos conseguido el ideal del equilibrio defensa-ataque, no nos alcanzó”, señaló el técnico.

“Esto es de lucha, de seguir adelante. El que se cae, debe levantarse. El fútbol venezolano sigue creciendo, avanzando día a día. Vamos en el camino. Hay que pasar la hoja. Seguimos evolucionando, creciendo. El futuro de ellos solo lo determinan ellos. Lo que puedan ir creciendo, avanzando”.

Entre lo positivo del trabajo venezolano, Mathías resaltó la zaga, con cuatro goles recibidos, tres de ellos vía penal.
“Lo que mejor nos pareció fue nuestra estabilidad defensiva. Eran los jugadores del medio local los que podíamos tener más tiempo para trabajar. Los defensores, los volantes”.

Sin embargo, lamentó el no poder contar por mayor tiempo a jugadores que militan en equipos en Europa, como Darwin Machis (Granada, España), Josef Martínez (Young Boys, Suiza) y Manuel Arteaga (Parma, Italia).

“Los que venían de afuera eran los de adelante. Con juntarlos no era todo. Darwin llegó el 26 de diciembre, jugó dos partidos con Josef y Arteaga. Con juntarlos dos partidos es difícil. Es el problema que estamos teniendo con la salida de los jugadores, pero es el problema de los países que empiezan a exportar. Hay que seguir luchando, trabajando”.

“Tenemos una selección que puede competir y que no viene a participar nada más. Me voy conforme, me voy tranquilo, los muchachos siguen su camino en el desarrollo”, recalcó.

Respecto al partido contra Uruguay, en el que no se pudo mantener, en dos ocasiones, la diferencia para ganar, Mathías apuntó al tema de la actitud, pero sin huir de su responsabilidad.

“Hubo ansiedad, inmadurez, desatenciones que tienen. Son jóvenes, en proceso de formación. Por más que tengamos una regla para que participen en la primera división, y eso nos facilite hasta cierto punto, lo otro lo tienen que ir adquiriendo con el tiempo. No tengo nada que reprocharles a los muchachos. La responsabilidad es mía. Ellos se entregaron al máximo”.

El seleccionador juvenil agradeció a la Federación Venezolana de Fútbol y los clubes las facilidades para poder trabajar con los futbolistas en la decena de módulos de trabajos realizados en el año.

“Nuestra organización fue la adecuada respecto a la federación, toda la disponibilidad que puso, en poder darnos la preparación, los clubes en entregarnos los jugadores, los entrenadores, que son héroes anónimos. Nos facilitaron todo para poder trabajar”.