La banda izquierda, ese dolor de cabeza


La banda izquierda vuelve a ser el dolor de cabeza para la Venezuela de César Farías. El timonel patrio ha probado a jugadores como Juan Fuenmayor, Jesús Yegüez, José Luis Granados y Ruberth Quijada, sin conseguir la estabilidad en esa zona. Solo Gabriel Cichero ha tenido mayor continuidad, y aunque tiene la calidad le falta la mente fría para no dejar a Venezuela con diez jugadores, como lo hizo ante Perú.


El caraqueño, del Nantes (Ligue 2 francesa), lleva doce tarjetas amarillas en los últimos 26 partidos con Venezuela, incluyendo dos rojas por doble amonestación. Su talento y su garra son reconocidas, pero también los problemas que tiene para manejar la ira dentro del campo.

La primera tarjeta amarilla en el estadio Nacional la recibió al minuto 30, para frenar una avanzada de Jefferson Farfán. Desde el medio campo hasta las inmediaciones del área criolla Cichero estuvo presionando al peruano, recibiendo la amonestación del árbitro Martín Vázquez.

Al minuto 66 llegó la segunda amarilla, más que justificada. El caraqueño intentó quitarle la pelota a un peruano con los dos tacos al frente: aunque no lo tocó, hasta una roja directa estaba justificada.

El zaguero no quiso hablar en zona mixta, pero sí lo hizo el capitán Juan Arango: “La expulsión también afectó al equipo, porque si quedábamos con once podíamos haber  generado un poquito más de peligro y empatado el partido, pero con diez se nos hizo bastante complicado”, señaló el maracayero.

Contra Paraguay Farías puede apelar a Quijada, lateral del Caracas FC; colocar a Rolf Feltscher por la banda izquierda (lo que mermaría las opciones criollas, puesto que no es el puesto habitual del jugador del Padova) o utilizar al diestro Roberto Rosales en esa zona, donde ha estado con el Twente de Holanda.
La disyuntiva está planteada, pero lo de Cichero ya es para un curso para manejo de ira.