Adiós al mago: Guardiola no renovará

El desgaste, la presión y el correr sin descansar le pasaron factura a Josep Guardiola i Sala. El timonel catalán decidió no extender su contrato con el FC Barcelona, anunciando ayer, en rueda de prensa, sus razones.

Tito Vilanova, asistente de Guardiola en esta temporada, asumirá el cargo desde el 1 de julio de este año.

Pep cerró, así, la etapa más brillante del club catalán, donde acumuló dos Champions, dos Mundiales de Clubes y tres ligas españolas, entre otros títulos, además de llevar la bandera del juego de toque por el planeta fútbol.


“Cuatro años es una eternidad y desgastan mucho. Al final de diciembre comuniqué que el final de mi etapa estaba muy presente, pero no pude decirlo a los jugadores. Mi adiós lo tenía decidido hace tiempo”, afirmó ayer el estratega, de 41 años, rodeado del presidente del club, Sandro Rosell, y el director deportivo, Andoni Zubizarreta.

Llegó al banquillo del Barcelona en el 2008, procedente del segundo equipo catalán y con la referencia de haber sido uno de los símbolos del club como jugador. Se va como “el mejor entrenador de la historia del equipo”, tal como lo definió el presidente Rosell.

  “Gracias Pep por haber perfeccionado un modelo futbolístico que nunca más podrá ser perfeccionado”, apuntó Rosell, durante la conferencia de prensa.

“Me he desgastado, me he vaciado y necesito llenarme”, reconoció Guardiola, que esta semana quedó rezagado en la carrera por el título ante el archirrival Real Madrid y eliminado en semifinales de la Champions, a manos del Chelsea.

Guardiola también estuvo acompañado por los capitanes del equipo, Carles Puyol, Xavi Hernández, Víctor Valdés y Andrés Iniesta, además de Cesc Fábregas, Gerard Piqué —al que la prensa acusó como uno de los causantes de la salida de Guardiola—, Sergi Busquets y Pedro Rodríguez.

Lionel Messi prefirió no apersonarse en la conferencia, realizada en el salón de conferencias del estadio Camp Nou. Argumentó el sentimiento de emotividad que lo embargaba, prefiriendo estar “lejos de la prensa (…) porque sé que ellos buscarán los rostros de pena de los jugadores, y esto es algo que he decidido no demostrar”.

“Les quiero agradecer (a los jugadores) porque los millones de partidos y acciones que he imaginado, ellos los han hecho realidad y no hay premio más grande que eso”, recalcó el de Sant Pedor.

Aparte de los títulos ganados, Guardiola deja el banquillo catalán con un balance increíble: 176 triunfos, 46 empates y apenas 20 derrotas.

Su último gran reto será la final de la Copa del Rey contra el Athletic de Bilbao, que dirige su ídolo Marcelo Bielsa y en el que se encuentra el venezolano Fernando Amorebieta.

De ganarla, y el Madrid finalmente hacerse con la Liga,  el flamante DT Vilanova se estrenará en la Supercopa de España contra  José Mourinho.

“El próximo entrenador tiene que dar otras cosas, no es una cuestión de capacidad, sino por la alta exigencia. Tengo que recuperarme y alejarme”, ratificó el estratega, cuyo futuro estaría, de acuerdo con algunos medios de comunicación, en la selección de Inglaterra, en algún club británico o  en el Inter.