Alzamiento en la zaga

Venezuela está cubierta por cualquier flanco. Cualquiera puede salvar el día: es lo bueno de no contar con individualidades, sino con un colectivo que resuelve. Tal es el espíritu que hasta los defensas marcan goles.
Los últimos tres tantos nacionales en la Copa América 2011 vienen gracias a los zagueros, resolviendo las jugadas con balón parado. El gol del empate ante Paraguay (3-3) lo marcó el central zuliano Grenddy Perozo; Oswaldo Vizcarrondo y Gabriel Cichero resolvieron ante Chile (victoria 2-1).

Perozo y Vizcarrondo marcaron de cabeza, mientras que Cichero tuvo que rematar con el pie izquierdo a bocajarro.

"Nuestro primer objetivo es poder defendernos de nuestra mejor manera, pero hemos aportado también en ataque, y eso es valiosísimo. Ojalá que Roberto (Rosales, lateral derecho) marque ahora, que es el que falta por hacerlo. Así colaboraríamos todos en ataque", analizó Perozo, luego de la victoria de cuartos en el estadio Bicentenario, de San Juan.

Vizcarrondo  volvió a sacarle el jugo a su altura y efectividad de cabeza. Esta vez los chilenos fueron las víctimas: "Les había dicho que me la pusieran, yo iba a convertir hoy. Sabía que en el juego aéreo éramos superiores. Yo obvio lo individual, ésto es el equipo".


El aporte de Juan Arango ha sido fundamental en esta rebelión ofensiva de los defensas. En los tres goles tuvo que ver el volante de ataque de Maracay: en el primero, sacando el córner peinado por el arquero Renny Vega; en el segundo y en el tercero, con un tiro libre -el de Vizca con un centro, el de Cichero con un remate al arco-.

"Me tenía mucha fe, me sentía muy bien. Les dije a Juan y a Giancarlo (Maldonado), que son los encargados de cobrar las pelotas quietas,  que me buscaran. Vino una pelota interesante de Juan, y todo es por él también. Si no tenemos buenos cobradores, no hay un buen definidor", reconoció Vizcarrondo.

La defensa fue la zona más criticada antes del comienzo de la Copa América, en especial el centro. En el torneo apenas lleva recibidos cuatro goles en cuatro partidos: en los dos primeros (Brasil y Ecuador) mantuvo el arco en cero.

Contra Paraguay padeció tres goles a balón detenido, y contra Chile uno, de jugada. "Aguantamos bien, todo el equipo trabajó desde los delanteros hasta atrás, y pudimos aguantar la tromba", explicó Rosales.
"Supimos sufrir, pasar momentos difíciles", considera Perozo. "Pero logramos avanzar y éso es lo importante".

Venezuela en MendozaLa Vinotinto arribó ayer a Mendoza, viajando desde San Juan a horas del medio día. Los jugadores descansaron y en la noche realizaron ejercicios regenerativos. Renny Vega, que antes del juego contra Chile sufrió de un virus y en el entretiempo llegó a vomitar dos veces, continúa en recuperación.

Comentarios