Noel Sanvicente: "Quedamos en deuda con todos"

Foto: Grada Digital / Miguel Vallenilla
La segunda victoria del año no dejó totalmente satisfecho a Noel Sanvicente. Exigente como siempre, el técnico valoró positivamente el triunfo 2-1 sobre Honduras, la noche del miércoles en Barinas, pero aún espera mejoras de cara a la Copa América Chile 2015.

El escenario: primer partido en casa en la nueva era, con jugadores del medio local que deben dejar en el campo la sangre para ir al torneo continental. Por casi una hora el rival estuvo con 10. El guayanés esperaba una goleada que nunca llegó.

“Ese calor, con el desgaste de los muchachos el domingo, le faltó a los jugadores. Quedamos en deuda con todos, entiendo que vienen de un partido el domingo, y por el cansancio no pudieron dar su mejor cara”, afirmó el estratega nacional, al término del partido, ante las cámaras de DirecTV. “Ganando también se corrige. Hoy ganamos, pero jugamos por ráfagas. Estoy preocupado, para aspirar un puesto tienen que dar más”.

El primer partido del año, contra los mismos hondureños pero en San Pedro Sula, se saldó con un 3-2 para los criollos. Sirvió para aliviar las cuatro derrotas previa, pero no para mostrar lo que quiere Sanvicente: conexión, explosividad, presión… arrase. Era difícil lograrlo exclusivamente con jugadores del medio local y con poco tiempo de trabajo, pero a eso aspiraba el timonel.

Antony Lozano, de cabeza, había inaugurado el marcador en el estadio Agustín Tovar, “La Carolina”. Un remate de media distancia de Rommel Quioto fue rechazado por el arquero Alain Baroja: el mismo delantero recuperó, centrando para el “Choco”, que puso a celebrar a los de la “H”.

La Vinotinto remontó con goles de Franklin Lucena –un taco tras un cabezazo de Gabriel Cichero, a la salida de un córner- y Jhon Murillo –aprovechó una pelota suelta por la defensa hondureña para empujarla al arco-. Los centroamericanos, dirigidos por Jorge Luis Pinto, jugaron con 10 desde la primera media hora del partido, por la expulsión de Jorge Claros.

Lejos de dominar los criollos, solo pudieron hacerlo como individualidades, no como colectivo. La entrada de Murillo al 56, y la de Luis “Cariaco” González 10 minutos antes, le dio fuerza al ataque.

“Conozco a ‘Cariaco’, somos de características similares, jugadores explosivos”, señaló Murillo, de 20 años y jugador del Zamora, que marcó al minuto de entrar al campo. “Sabíamos que teníamos que aprovechar su inferioridad numérica y conseguimos la victoria”.

“No sé si esta selección ataca mejor que lo que defiende”, apuntó Sanvicente, siempre autocrítico. “Para mí, quedamos en deuda, porque se podía hacer más. La mayoría de los equipos de Concacaf van fuertemente a la pelota. Ellos lo sabían. Lamentablemente siempre buscamos divididas, el choque”.

Fue duro el técnico. Sin dar nombres, pero disparó artillería pesada. “No quieren jugar, no quieren jugar. Hay que intentar. Por momentos lo más fácil era deshacerse de la pelota. Se veía algún destello, pero tienen que buscar volumen. Son las dos primeras victorias, pero uno busca más. Deben proponer más. De visitante es más fácil, porque uno se recoge, pero de local debes tener agresividad para todo. Falta mucho”.

Respondió Murillo: “El profe siempre quiere más, nunca estará conforme con lo que se haga. Ya hablará con cada quien”. El margen para la excelencia que busca Sanvicente es corto: la Copa América comienza en junio. ¿Podrá Venezuela jugar como su DT quiere?