Venezuela: la brújula a Rusia sigue perdida

Proclamado el debut de Rafael Dudamel en el camino a Rusia 2018 como una “nueva eliminatoria” para Venezuela, el partido perdido 2-0 ante Colombia en Barranquilla solo demostró ser una continuación del gris proceso encabezado por Noel Sanvicente. Un punto de 21 posibles, con la esperanza aún más lejana de clasificar al torneo y repitiendo errores que se creían superados.

Le cuesta levantar cabeza a Venezuela desde el fondo de la tabla suramericana. Se intentaron mantener las buenas sensaciones ganadas en la Copa América Centenario, en la que se clasificó a cuartos de final invicto, pero encontrarse con un sólido equipo colombiano en su casa devolvió a la Vinotinto a la tierra.

Porque la defensa sigue siendo tan inocente como en la ronda inicial. Porque el mediocampo ofensivo no puede mantener la pelota, aunque no es lo mismo hacerlo con Alejandro Guerra –consolidado, pero ausente por lesión- que con Juan Pablo Añor –talentosísimo, pero aún falto de experiencia-. Porque a Tomás Rincón y a Arquímedes Figuera aún hay que bajarles revoluciones para evitar amonestaciones absurdas. Porque a la delantera le falta definir.

La escuadra nacional sobrevivió a la embestida tricolor de los primeros diez minutos, con más suerte que contundencia. Con el paso de los minutos en el primer tiempo la zaga fue tomando mayor confianza… hasta el 45+2, cuando llegó una pelota desde el fondo que sobró a Wilker Ángel –todavía le falta picardía y fuerza al joven central trujillano-, le cayó a Carlos Bacca y éste se la pasó a James Rodríguez, que no falló.

“No dudamos de la condición de Colombia, pero éramos capaces de hacer un mejor juego”, consideró Dudamel en la rueda de prensa posterior. “En el primer tiempo las cosas se dieron, sufriendo en los primeros quince, veinte minutos por la localía y el clima. Sufrimos más de lo debido, debimos ser más efectivos, nos costó asociarnos y permitimos que Colombia tuviera mucho la pelota. Eso nos hizo todo más cuesta arriba. Sentimos el rigor del juego, del clima, debimos haber hecho circular más la pelota”.

Cerrar así el primer tiempo fue un balde de agua fría con hielo incluido para Venezuela. Era un tramo que ya parecía dominado: llegar con la paridad al camerino y rearmarse de cara a la segunda mitad.

“Nos dolió mucho el gol terminando en el primer tiempo, no nos dio tiempo para reaccionar. Reconozco el buen juego de Colombia, pero permitimos que fueran superiores”, agregó Dudamel.

Comenzar con un 1-0 ya era otra cosa.

La entrada de Yeferson Soteldo por Adalberto Peñaranda –más sacrificado en defensa que suelto en el ataque- quiso darle mayor movilidad al ataque, sobre todo si se combinaba con Añor, de muy buena primera mitad. La zaga colombiana no solo cortó cualquier conexión, sino que obligó, con las subidas de Stefan Medina por la banda derecha, a retroceder a los atacantes criollos. 



El desgaste también pasó factura. Añor se fue disolviendo con el transcurrir de los minutos, Salomón Rondón nunca estuvo abastecido y Josef Martínez se estrelló una y otra vez contra la defensa colombiana y su arquero, David Ospina, que le sacó una oportunidad dorada. La retaguardia nacional volvió a generar inquietudes, con un Oswaldo Vizcarrondo al que le cuesta mantenerse concentrado con la pelota al pie y un sobrepasado Rolf Feltscher que, por la izquierda, vivió una pesadilla.

El segundo gol colombiano arribó luego de una serie de situaciones desafortunadas: Vizcarrondo mareado por un golpe y el calor barranquillero, Dudamel tardando en hacer su sustitución y Venezuela en inferioridad numérica por esto. Ángel fue expulsado por un penal que tapó Dani Hernández –soberbio, más que nunca firme como el guardameta necesario para esta selección- a Bacca.

Pero en la jugada siguiente, aún en inferioridad numérica por la lesión de Vizca y la roja a Wilker, llegó el tanto de Macnelly Torres.

Aún se agrandaría la leyenda de Dani Hernández, deteniendo un segundo tiro penal a los neogranadinos, esta vez a James Rodríguez tras una falta –fuera del área, pero no vista así por el árbitro uruguayo Daniel Fedorczuk- de Feltscher, que acarreó su expulsión por doble amonestación.

“De nada vale parar cinco penales y perder el partido”, reconoció Hernández, en su intervención ante la prensa tras el compromiso. “Lo importante no es la actuación individual, sino la del equipo. Nos vamos golpeados”.

Argentina, nuevo líder de la eliminatoria al vencer 1-0 a Uruguay con gol de Lionel Messi, visitará a Venezuela el martes en Mérida. La ausencia del astro del Barcelona por lesión le quita un dolor de cabeza a los nacionales, dejándolos solo con los de las bajas por sanción de Ángel, Feltscher y Figuera. Dudamel tendrá tres días para rearmar y tratar de hacer el milagro de detener al gigante albiceleste.