Un "calvario" que rinde para la FVF: Venezuela ganaría más de 100 mil euros por amistoso


Casi un día completo de viaje, con un cambio radical en el huso horario y tres bajas en el plantel, para dejar en 17 los efectivos. El amistoso contra Japón de este miércoles en Hokkaido (6:00 am) se ha convertido en un verdadero calvario para los hombres de César Farías, aunque se convierte en una fuente de ingresos para la Federación Venezolana de Fútbol.

Este tipo de partidos contribuye a las arcas de la FVF. En 2011, el ente rector del fútbol en Venezuela ingresó 2.150.000 bolívares por concepto de amistosos, mientras que por eliminatorias recibió cuatro millones, de acuerdo con la última memoria y cuenta emitida por la directiva.


Los nacionales jugaron en ese período once amistosos, siete de ellos como visitantes.

De acuerdo con fuentes cercanas a la FVF, una selección como Venezuela puede llegar entre 100 y 150 mil euros por disputar un amistoso, mientras que la España campeona del mundo y Europa se embolsaría dos millones, y la Uruguay campeona de América 500 mil.

La Vinotinto, que afronta su último amistoso previo a los duelos de eliminatoria contra Perú y Paraguay, no podrá contar con tres de sus principales figuras: Juan Arango (Borussia Mönchengladbach, Alemania), José Salomón Rondón (Rubin Kazan, Rusia) y Ronald Vargas (Anderlecht, Bélgica). 

Un duro golpe para el cuerpo técnico, que solo decidió llevar a 20 jugadores (a diferencia de otras convocatorias para amistosos en el exterior, como los 23 de la gira por Estados Unidos o los 22 del duelo en Málaga).

El Gladbach adujo problemas físicos de Arango para pedirle que se quedara, aunque fuentes cercanas al jugador indicaron a PANORAMA que no querían que se desgastara antes del duelo de Champions del 21 ante el Dinamo de Kiev; Rondón continúa armando su documentación para establecerse en Rusia, donde llegó la semana pasada procedente del Málaga español; y Vargas continúa con su proceso de recuperación para volver al Anderlecht, aunque Farías quería que volviera a respirar el aire vinotinto, quizá sin tomar minutos en cancha.

El seleccionador criollo optó por llevar, para la convocatoria ante los nipones, a solo tres jugadores del medio local: los volantes de contención Franklin Lucena (Caracas FC), Ágnel Flores (Deportivo Táchira) y Francisco Flores (Deportivo Anzoátegui), con el fin de probar a los sustitutos del lesionado Tomás Rincón.  El resto, jugadores de Europa, con Nicolás “Miku” Fedor (Getafe, España) y Luis Manuel Seijas (Standard de Lieja, Bélgica) como los de mayor rodaje.

Los largos vuelos evitaron que Venezuela pudiera trabajar completa, según informó ayer la Federación Venezolana de Fútbol: 10 jugadores arribaron el lunes y siete el martes, siendo el último en hacerlo Roberto Rosales, en la tarde.

El marabino Yohandry Orozco (Wolfsburgo, Alemania) respondió desde Japón a este diario, ayer: “Está todo bien con el cambio de horario, pero nos toca dormir bien temprano, para que no nos pegue mucho al momento del día del partido”.

El de este miércoles en Sapporo, Hokkaido, será el quinto duelo de fogueo en el año para los criollos, el cuarto en el exterior. La experiencia y la economía se verán favorecidas, pese a lo “accidentado” del compromiso.